jueves, 17 de septiembre de 2026
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Por qué me encanta el otoño: paseos de colores, té y tardes más tranquilas

Por qué me encanta el otoño — paseos de colores, fotografiar la naturaleza otoñal, té caliente y tardes más tranquilas en casa. Y algunas cosas que no me gustan tanto.

Por qué me encanta el otoño: paseos de colores, té y tardes más tranquilas

Creo que no empecé a que me gustara el otoño de la noche a la mañana. Pero las hojas de colores del otoño siempre me han gustado. Ya de pequeña me fijaba en ellas y me fascinaban. También nos gustaba pasear entre ellas con mis amigas, o recogerlas. 🙂

Más bien tengo la sensación de que empecé a fijarme mucho más en ello ya de mayor, cuando mi vida se calmó un poco y empecé a observar más las cosas que me rodean.

Pero quizá fue precisamente en nuestras escapadas de otoño cuando empecé a darme mucha más cuenta de lo bonito que puede cambiar la naturaleza en pocas semanas. Los árboles que hace poco estaban completamente verdes se van tiñendo poco a poco de amarillo, naranja o rojo, y el paisaje de repente tiene un aspecto totalmente distinto. 🍂

Y por supuesto, todos esos colores de otoño también me tientan a hacer fotos. Por eso en las escapadas a menudo me pillo parándome junto a árboles de colores, avenidas u hojas caídas, pensando desde dónde quedará mejor la foto. Quizá gracias a la fotografía uno empieza a fijarse un poco más incluso en las cosas cotidianas que le rodean.

Cuando la avenida delante de casa empieza a cambiar

Una de esas cosas cotidianas es, por ejemplo, la avenida de tilos de nuestra calle. Durante todo el verano los árboles están verdes y uno pasa junto a ellos casi sin fijarse. Y luego llega el otoño. Las hojas empiezan a amarillear despacio, van cayendo poco a poco, y en pocas semanas toda la avenida se transforma por completo. Cada año, de alguna manera, esto me hace parar, aunque sea un momento. Me doy cuenta de que termina un periodo y empieza otro. De que todo a nuestro alrededor cambia continuamente, aunque a veces no nos demos ni cuenta durante los días normales. Igual que en la vida, siempre hay algo que cambia.

Escapadas de otoño sin el calor del verano

Otra razón por la que me gusta el otoño son, por supuesto, las escapadas. Viajamos durante todo el año, pero para mí viajar en otoño tiene un encanto especial. Sobre todo porque ya no suele hacer tanto calor como en verano, algo que me viene mucho mejor para caminar y descubrir sitios nuevos. Además, la naturaleza de colores puede cambiar por completo lugares que en verano quizá percibiríamos de otra manera. Claro que también hay que contar con que en otoño llueve más. Pero de todos modos casi siempre llevo un paraguas en la mochila, así que un chaparrón no suele pillarme tan desprevenida. ☂️

Lo que menos me gusta del otoño

Para que no parezca que el otoño es para mí una estación completamente perfecta, claro que hay cosas que no me gustan tanto. Lo que más me molesta es probablemente cuando llueve varios días seguidos. Sé que el agua hace falta y que la lluvia forma parte del otoño, pero cuando el cielo está nublado y todo está mojado fuera durante varios días, empiezo a echar bastante de menos el sol. También es un poco raro acostumbrarse a que de repente anochezca mucho antes. Por otro lado, precisamente esas tardes tempranas de otoño tienen también su encanto.

Hora de sopas y té caliente

Con la llegada de los días más fríos, en casa también cambia un poco la cocina. Me apetece sopa mucho más a menudo. Por un lado calienta muy bien, y por otro es para mí una forma sencilla de meter verdura y otros ingredientes en las comidas. Y luego, claro, llega la temporada de los tés. Bebo distintos tés, a menudo de hierbas, y en otoño me saben todavía un poco mejor que durante el resto del año. Es agradable llegar a casa del frío y prepararse algo caliente. 🍵

Quizá sean precisamente las tardes una de las razones por las que percibo el otoño como una época de cierta calma. Fuera oscurece pronto y ya no tienes la sensación de tener que salir corriendo a algún sitio para aprovechar las últimas horas de luz.

Lo que me gusta hacer en otoño

Cuando lo pienso así, en realidad no necesito ninguna lista larga de actividades de otoño. Con salir de escapada o a pasear, observar la naturaleza de colores y, por supuesto, fotografiarla, ya me basta y me sobra. Cuando el tiempo no acompaña, no me importa quedarme en casa, cocinar algo rico, prepararme un té, abrir un libro o ver una película por la noche con mi marido. Y precisamente en eso está para mí el encanto del otoño. No es solo cuestión de árboles de colores. También es darse cuenta de que el mundo a nuestro alrededor ha vuelto a cambiar un poco.

Ya tengo ganas de los colores del otoño, las escapadas, los paseos, la fotografía, las sopas, los tés de hierbas y las tardes más tranquilas en casa. 🍁

¿Y a vosotros qué es lo que más os gusta del otoño? 🙂