Cómo viajamos de polizón en Praga — aunque teníamos billetes
Segundo día en Praga: intento de validar billetes en el autobús, tres máquinas estropeadas y el estrés ante una posible inspección. Una historia que acabó bien — pero por los pelos.
El segundo día en Praga andábamos buscando una máquina expendedora de billetes. Necesitábamos dos billetes de día completo y uno de 90 minutos. Sabíamos que existían los billetes por SMS, pero pensamos: «¿Y si el móvil se queda sin batería o se estropea? No tendríamos ningún justificante.» Así que optamos por la buena y vieja versión en papel. 🎫
Encontramos una máquina cerca de la entrada al metro, compramos los billetes y nos dirigimos a la parada del autobús que debía llevarnos al Rudolfinum.
Calles y tranvías de Praga
Llegó el autobús y subimos. Queríamos validar los billetes nada más entrar, por supuesto. Pero menuda sorpresa nos esperaba…
Meto el billete en la máquina validadora — silencio. ¡No pasó nada! 🤯 El autobús arrancó y seguíamos sin validar. Mi amiga corrió hacia el fondo a probar con la segunda máquina — tampoco. Mi marido fue hasta el frente a intentarlo con la tercera — igual. Ninguna de las tres validadoras quiso aceptar nuestros billetes.
Mi marido fue entonces a hablar con el conductor, que ya llevaba un buen rato circulando. Le explicó el problema, y ¿sabéis qué respondió el conductor? Que teníamos billetes en «formato incorrecto». No tenía muchas ganas de ocuparse del asunto — probablemente iba con retraso. 🙄
En ese momento me vino enseguida a la mente Janek Rubeš y sus vídeos sobre Praga. 🙉 Le dije a mi marido: «Oye, ¿no habremos comprado estos billetes en una máquina fraudulenta?» Estábamos totalmente estresados y perplejos.
Lo seguimos intentando varias veces, y mientras tanto el autobús ya había pasado dos paradas. Una señora mayor muy amable nos había estado observando y nos dijo que siguiéramos tranquilamente, que ella daría fe al revisor de que no habíamos podido validar. Era muy buena persona, pero preferí decir que nos bajábamos. Al conductor le daba igual, pero a un revisor seguro que no. 🛑
Así que nos bajamos en la siguiente parada. Decidimos subir al próximo autobús, que llegó aproximadamente medio minuto después, y probar una vez más. Nerviosos como estábamos, subimos al autobús. ¿Y sabéis qué? ¡El billete se validó sin problema! Llegamos al Rudolfinum, pero ese estrés no lo queremos volver a vivir jamás. 🙈
La próxima vez nos compraremos los billetes por SMS y esperaremos que los móviles aguanten. O nos los mandaremos entre nosotros. Sabemos que también se puede pagar con tarjeta directamente en el vehículo, pero ya hemos visto varias veces que esos terminales no funcionaban — y los turistas acababan viajando sin título válido aunque realmente habían intentado pagar. 🤦♀️
¿Os ha pasado algo parecido en Praga? ¿Cómo soléis comprar vuestros billetes?